No se puede tomar menos que nada

Al seguir leyendo Alicia en el país de las maravillas me llamo la atención otro capítulo en donde Alicia se sienta a la mesa con Heigha: la famosa liebre de marzo y el sombrerero loco, vale aclarar que para estos dos últimos siempre el reloj marca las seis de la tarde y por esto se comportan siempre como si fuese la hora de tomar el té, la causa fue un problema que atañe también a la reina de corazones y el tiempo.

Junto con la liebre, el Sombrerero se dedicaba a hacerle a Alicia observaciones personales, preguntarle enigmas sin respuesta, y recitar poesías sin sentido; pero en su locura surge la siguiente pintoresca conversación:

La Liebre de Marzo le dice a Alicia: “Sírvete un poco más de té” y Alicia replica “Si todavía no he tomado nada, de forma que no podría tomar más””… no podrás tomar menos -aclara el Sombrerero- siempre es más fácil tomar más que nada”

Me gusta esta conversación en la mesa porque, aunque parece que el Sombrerero lo hace por fastidiar a Alicia, en el fondo es verdad, nunca se puede tomar menos que nada, pero sí algo más.

En nuestro diario vivir a veces nos vemos en situaciones como la de Alicia, sentados en la mesa: en donde deberíamos estar listos para celebrar el banquete, pero sucede que nos intimidamos ante problemas y replicamos no puedo mas con esto, cuando siquiera lo hemos enfrentado, el sombrerero tiene toda la razón nunca podremos tomar menos que cuando no tomamos nada, es decir si no lo hemos intentado como sabemos que perderemos.

Una pequeña reflexión para que cuando digamos no puedo y nos limitemos: Arriesguémonos y disfrutemos del té, del banquete, de lo que hay servido en la mesa, que al final nunca se puede tomar menos que nada.

Sergio Molina

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