Yo también soy un payaso.

Hoy voy a escribir, porque se me da la gana hacerlo.

A veces lo hago porque me inspiro, a veces porque me lo piden, a veces por placer, hoy yo me quiero complacer.

Cada día viajo en bus, diferentes personas suben vendiendo diferentes cosas, a veces algunos solo piden, otros por desgracia exigen, algunos cantan, otros roban, hoy quiero hablar de aquellos que son payasos.

Ayer viajaba por ese que llaman Boulevard Venezuela, vi por la ventana y un periodista de un canal nacional estaba a punto de entrevistar a dos payasos, no se quienes eran, si tienen parentesco, o eran amigos o colegas de oficio; no se nada.

Algunas personas tienen cierto miedo por los payasos, les huyen. A veces entiendo a esas personas: ver alguien que se cubre el rostro con maquillaje no es de fiar en estos tiempos, a veces entiendo a esas personas que les temen a los payasos:  personas que con chistes pasados de tonos degradando a otros no es de buen parecer. A veces entiendo a esos que temen a los payasos: porque sus chistes parecen ser tan conocidos que no dan chiste en realidad.

Pero a veces, sí; a veces no puedo entender a esas personas que les temen a los payasos. Porque levantarse cada mañana con infinidad de problemas, con hambre, enfermedades y venir a pintarse la cara con maquillaje pintoresco, poner una sonrisa peculiar y subirse a un bus, a un escenario y enfrentarse a un público desconocido para hacerlos reír me conmueve.

Pienso que en algún momento de la vida, todos hemos sido o seremos payasos, y no lo digo en son de burla; sino desde lo profundo del corazón; no con intención de ofender ni degradar a los que ejercen tal oficio; sino con el deseo de aplaudir cuando tenemos que andar por ahí en la calle, llegando a un trabajo, a un lugar de estudios, ante personas que no tienen ni la vana idea de lo que nos sucede y nosotros tenemos que sonreir.

Ahora que veo a un payaso, antes de juzgarlo, antes de huirle; antes de cualquier cosa;  le miro y me digo a mi mismo: también he sido un payaso.

Jose José es uno de mis cantantes favoritos, sí ya sé; para muchos de ustedes es un viejo ronco y bolo; para mi será por siempre un icono de la música; un príncipe de la canción y en más de una ocasión él canto “Payaso” refiriendose a la decepción del amor, de la vida y la batalla por sonreír.

Les dejo un extracto de la canción:

” Dicen que soy un payaso, que va buscando valor, en el fondo de los pasos. Y es verdad soy un payaso, pero que le voy a hacer, uno no es lo que quiere, sino lo que puede ser.”

¿Triste, verdad? me parece totalmente triste esa canción; pero totalmente cierta. A veces uno es un payaso, no es lo que quiere pero si lo que puede ser; no quisiera sufrir sin duda pero puede sonreir; y ahí de nuevo lo que admiro de la canción, ahí lo que le aplaudo al payaso del bus, al payaso del escenario…

Tal vez no es lo que quieren en ese momento, porque tienen problemas, infinidad de problemas; pero si pueden hacer algo y es SONREIR.

Burlense si quieren al leerme, tal vez parece tonto el post, tal vez les da risa. Sinceramente si me aplauden o no como payaso me da igual.

Pero yo también soy un payaso.
Sergio Molina

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